Las crisis son tan huérfanas como los fracasos. Lo malo que tienen las crisis es que alguien tuvo que engendrarlas: no provienen de maldiciones de dioses, de malos entendidos, ni de equivocaciones ingenuas.

En España existía una enorme burbuja inmobiliaria, que tuvo padre y madre, ya que desechamos la “generación espontánea” desde que miramos los bichos por microscopio. Esta burbuja era en sí misma el caldo de cultivo de corrupciones edilicias, nacimiento de millonarios imposibles, patrocinadora de gobiernos autonómicos; entre otros ingredientes. A los que les sobraba el dinero –y querían invertir- se les aconsejaba a voz en cuello que invirtieran en “ladrillo”; y no para vivir de las rentas del ladrillo, sino para acumularlo sin parar, “porque verás como sube”… hoy hay más de 3 millones de inmuebles sin posibilidad de que le devuelvan a sus creadores, criadores y amas de cría ni un euro más de lo invertido, porque aunque hay exceso de oferta, los precios (que según los doctos economistas de Milton Friedman, se regulan en el mercado) no bajan y el personal no tiene capacidad de endeudamiento, y muchos ya perdieron las ganas de intentarlo.

En el otro extremo, los curritos de toda la vida; querían techo propio y exprimieron sus economías hasta lo imposible. Hoy muchos han ido al paro y por lógica consecuencia, no pueden pagar la hipoteca.
Fuera de España, en Estados Unidos, se creó la “tormenta perfecta”, con las famosas subprime; en lenguaje común: Hipotecas Basura. Ésas que vendían en cajas de bombones, y que las entidades financieras del mundo mundial compraban afanosas. Cuando se descubrió que en lugar de un delicioso praliné, eran mierda en pasta, se inició el sálvese quien pueda.

El gobierno de Rodríguez Zapatero ha estado aplicando todos los remedios que permite la farmacopea económica. No siendo milagrosos, surtirán o no efecto, pero es que nuestros cordiales amiguitos de la derecha, no dan respiro. ¿Porqué?, porque quieren el poder como sea. Y si el poder no se pudo conseguir con el “España se rompe”, pues se intenta con el “España se hunde”. Y si se puede al mismo tiempo enconar al personal, echar leña al fuego, sobre todo por el fondo bancario instituido para evitar que haya quiebras bancarias, tan enormes y espantosas como las de Estados Unidos; pues nos ponemos la boina del Ché y decimos que “lo paguen ellos”; sin advertir que el rescate del sistema bancario nos evita caer por la pendiente A TODOS. Es ser muy simplista, vamos a mandar sms a todos los coleguis, y nos montamos una manifa anti-bancos; que así se anima más la economía y saldremos ganando. Y es que el mundo no es simple, sino peligrosamente complejo y abrupto.

A cada acción que toma el gobierno, la oposición que piensa más en mandar que en gobernar, dice que es “insuficiente”, y cuando alguien le pregunta qué es “suficiente”, sin que les tiemble el bigote hablan de: 1) “Flexibilizar el empleo” (en roman paladino: que te den la patada en el culo y les salga gratis); 2) “Eliminar subsidios”: que más o menos es: a) privatizar la seguridad social, b) retirar dinero de las partidas sociales y c) financiar a los queridos inmobiliarios actualmente de “vacaciones”. Porque nos dicen que si no vuelven al tajo, España no se recupera. Para el PP el ladrillo es su fetiche, su santo grial, su excalibur de andar por casa. Y por supuesto, no podía falta su ración de xenofobia, porque los inmigrantes “nos roban el empleo”, ése que ninguno queríamos hacer, pero que alguien tenía que hacerlo.
Así que a la oposición española no le duelen prendas: pongámonos todos de luto, ceniza en la cabeza, porque España se hunde y no hay futuro….hasta que reaparezcan en su enésima reencarnación, los salvapatrias que tanto daño nos han hecho.
Franklin Delano
Tras el fracaso de la administración Hoover (1929-1933) para salir de la crisis, los demócratas ganan las elecciones presidenciales en la persona de Franklin D. Roosevelt, que implanta una política innovadora para reactivar el consumo y la inversión y, para erradicar los males que había padecido la economía norteamericana; se trataba del llamado New Deal.
En realidad hubo dos New Deal: el primero se refiere, a medidas económicas, mediante leyes elaboradas en la primavera de 1933; el segundo, a medidas sociales, a partir de 1935.
Estas son algunas de ellas:
• En el campo de las finanzas. Se intentó enderezar la situación monetaria y crediticia, para ello:
• Se prohíbe el atesoramiento y las exportaciones de oro.
• Se devalúa el dólar con el fin de hacer subir los precios en el interior y favorecer las exportaciones.
• Se toman una serie de medidas para proteger los depósitos bancarios (creación de un seguro sobre los depósitos bancarios) y evitar la concesión de créditos destinados a la especulación en la bolsa.
• En el sector agrícola, a la política de almacenamiento iniciada por Hoover, Roosevelt añade la de limitación de cosechas. Mediante la Agricultural Adjustement Act se indemniza a los campesinos que reduzcan las superficies cultivadas. Con ello se persigue la disminución de excedentes, aunque no se logra del todo.
En el terreno industrial, se crea la National Industrial Recovery Act (NIRA). Con ella se pretendía organizar la intervención estatal en el ámbito industrial y establecer las reglas de juego de las empresas privadas con el fin de evitar los desmanes de la total libertad de mercado.
Se crea la TVA (Tennessee Valley Authority), empresa estatal encargada de construir presas, es decir, todo un programa de obras públicas en manos estatales.

La NIRA impedía la libre competencia con el establecimiento de los “códigos” (convenios colectivos), que garantizaban unos beneficios mínimos a los empresarios y un salario justo a los trabajadores, reconociendo la libertad sindical y del sistema de contratación colectiva. Además la NIRA favorecía la creación de monopolios, por lo que, al ser declarada inconstitucional en 1935, Roosevelt aprovechó para eliminarla y volver a la política anti-trust.

• Las medidas sociales del segundo New Deal iban encaminadas a la protección social del ciudadano; en especial de los desempleados y los ancianos. Se fijaba la jornada laboral máxima en 40 horas semanales y se abolía el trabajo de los niños. Por la National Labor Realtions Act se apoyaba a los sindicatos, revitalizándose centrales obreras como la American Federation of Labor (AFL).
En general, la burguesía americana rechazó el New Deal. En cambio, las masas obreras la apoyaban, lo que impidió que se constituyese en los Estados Unidos un partido comunista.

Todas estas medidas las implantó por medio de la intervención del estado en la economía pero sin suprimir la inversión privada, este “plan económico” se denominó economía Keynesiana, teoría propuesta por el Inglés Keynes, o economía mixta. A pesar de estas medidas, el New Deal no acabó con el desempleo y la inversión privada no aumentó significativamente, pero la sustitución de la inversión privada, por inversión pública contribuyó a que la depresión no fuese aun más grave, amortiguando así los efectos de la misma.
Ahora cabe preguntarse, ¿Fue realmente la solución a los problemas de Estados Unidos y el resto de los países, y tuvo alguna relevancia en la economía mundial? La respuesta es Sí. Los primeros países en el mundo en aplicar esta nueva política económica fueron Inglaterra, Estados Unidos y, aunque parezca increíble, Chile. Estos países se encontraban sumidos en una gran crisis; pero al aplicar la nueva política propuesta por Roosevelt o Keynes, según la perspectiva, lograron estabilizar sus economías, produciendo el llamado “Estado de Bienestar”. En el ámbito social se crearon, en Estados Unidos, diversas instituciones como National Labor Relations Act, Social Security Act que regulaban las relaciones entre obreros y patronos; estableciendo un salario mínimo y un máximo de horas laborables, y fue el primer sistema federal de seguros de desempleo y pensiones, respectivamente.

Franklin D. Roosevelt fue un artífice importante en la superación, de los estragos de la Crisis de 1929, y un pilar fundamental en la economía posterior, transformando a Estados Unidos en una Potencia Política Y Socioeconómica, que es explicado por la intervención de Roosevelt, y no solo también por una serie de factores externos, por ejemplo el debilitamiento de Europa, los destrozos de la guerra y el comercio paralizado, que no solo ayudará a que EE.UU se transforme en un potencia, ya que este fenómeno de debilitamiento general europeo, se extiende hasta la 2º guerra mundial, con la implementación del Plan Marshall.
"…Asume un método y pruébalo. Si falla, admítelo francamente, y prueba con otro. Pero, por todos los medios, intenta algo…"
Esta frase explica muy bien la metodología de Roosevelt, Él al estar a la cabeza de un país en crisis, utilizó Economía de planificación centralizada en forma paulatina, sin tener que dejar de lado el sistema económico liberal, el cual llevó a la crisis a EE.UU y al mundo.
El éxito de sus estrategias económicas consistió en utilizar las ventajas de ambos sistemas (liberal y centralizado), que le permitió sopesar la inversión del estado y de los privados, junto con el déficit y el superávit